Este día nos desplazamos a otra parcela de la explotación para realizar un censo de ovejas.Los animales estaban sueltos en la parcela y se acercaron al vehículo en cuanto lo escucharon, pues sabían que se les iba a dar de comer. 

    Para construir el cercado portátil aprovechamos un camino de la finca que está vallado a ambos lados, así sólo tuvimos que colocar el cercado en dos lados. Una vez montado el cercado fuimos esparciendo el alimento por el suelo para conducirlas al interior del mismo.

    Una vez dentro lo cerramos y la veterinaria de la ADS fue leyendo el bolo con el lector de microchips, acercándolo al estómago del animal, mientras le pintaba el lomo con una barra de marcado. De esta manera era más fácil buscar la que todavía no había sido censada.